El senador Pedro Bordaberry presentó este miércoles en instalaciones de La Lata Vieja de Cardona su libro “Al trabajo y adelante”, dedicado a la figura de Benito Nardone, “Chicotazo”. La actividad reunió a una sala colmada y permitió repasar la trayectoria política, ruralista y comunicacional de quien tuvo una fuerte presencia en el interior del país y particularmente en Soriano. Consultado sobre Nardone, Bordaberry lo definió como “alguien que decía las cosas que pensaba” y sostuvo que, si bien su figura generó controversias, en zonas rurales fue seguido como un verdadero líder. Recordó además que La Lata Vieja fue escenario de numerosas reuniones encabezadas por Nardone y destacó el vínculo que mantuvo con productores y trabajadores del campo.
Bordaberry explicó que la investigación le demandó alrededor de dos años y requirió un trabajo intenso en la Biblioteca Nacional, en actas de la Federación Rural y en distintas fuentes documentales. Señaló que una de las mayores dificultades estuvo en que Nardone desarrolló buena parte de su actividad pública a través de la radio y no exclusivamente por escrito, por lo que debió localizar también algunas grabaciones. Para reconstruir su pensamiento seleccionó cerca de 400 artículos y columnas publicadas en el Diario Rural, además de acceder a documentación de primera mano vinculada a la cercanía que su abuelo mantuvo con Nardone. Según indicó, reunir, contrastar y ordenar ese material insumió incluso más tiempo que la escritura del libro.
Al referirse al enfoque de la obra, Bordaberry afirmó que intentó que fuera el propio Nardone quien “hablara” a través de sus textos, evitando imponer una valoración personal sobre su figura. Entre los aspectos que consideró vigentes mencionó su defensa del pequeño productor, del trabajador rural, del peón y del capataz, junto con una postura crítica tanto frente a un Estado excesivamente intervencionista como ante una economía dominada por grandes intereses. También recordó que Nardone impulsó ideas que décadas después terminaron incorporándose a la institucionalidad uruguaya, entre ellas la creación de un Banco Central, un sistema de previsión social y la representación docente en organismos de la enseñanza, además de defender tempranamente la apertura de mercados y el papel central del campo y del interior en la economía nacional.



